jueves, 1 de agosto de 2013

Cuando una se matricula...

Hoy voy a volver a poneros al día.
Después de la última entrada... Vinieron las asignaciones. Tuve suerte: entré a la primera en la carrera que quería. En teoría estaba cantado, pero yo quería estar segura. Y al cabo de cuatro días me matriculé.
Me pasó de todo: me equivoqué de lugar, fui a la sesión de bienvenida pero no al sitio donde la hacían. Total, que cuando subí al sitio donde realmente la hacían (y que conste que yo había ido dónde ponía en la web de la universidad), ya había terminado. Nos enviaron hacia donde estaban haciendo las tutorías. Y cuando llegué... ¡Quedaba un minuto! Pero no pasa nada. El profesor se apiadó de nosotros y nos hizo un resumen, por que, por suerte, no me pasó solo a mi, y al final empecé a conocer gente y todo.
Luego tocó hacer todo lo del papeleo. Y para eso necesitaba una fotocopia del DNI y le pregunté al profesor ese tan simpático donde podía hacerla. Me envió a la biblioteca. Dos veces tuve que pedirle a la bibliotecaria que como iba el trasto (nunca había usada una) y la chica, muy simpática, dos veces me lo explicó. Subí a hacer el papeleo. Fue la parte más simple: en primero todas las asignaturas son o básicas u obligatorias, y como somos tan pocos, no hay grupos que elegir. Entonces, entregué todos los papeles que me pidieron y me enviaron a hacerme una foto. O.O Quería morirme. No había pensado en eso y me había puesto lo primero que había encontrado e iba toda despeinada y con las gafas, y toda sudada por el calor y la excursión por las escaleras. Parezco la prima perdida de la familia Adams. Cuando los profesores vean mi foto de expediente se van a asustar. Pero ahora ya está.
Después de eso, me fui a un centro cultural cercano, porque me he inscrito en un curso de escritura creativa que tiene muy buena pinta, y tenía que ir a recoger un carné. Cuando abrí la cartera para guardarlo, casi me da algo: ¡el DNI no estaba! Busqué por todo el bolso y nada. Llamé a la biblioteca de la universidad (afortunadamente, el número estaba en la carpeta que me acababan de dar) y la bibliotecaria simpática me dijo que lo tenía ella y que fuera cuando quisiera.
Y ese fue mi primer día en la universidad.
Por cierto, qué sablazo. Y que rabia. Rabia por los que llevan trabajando mucho más que yo desde el primer día de bachillerato y no han podido entrar. Ni en la segunda asignación. Y ahora toca escoger otra carrera y pensar si hacerla toda o hacer solo un año y cambiarse al año siguiente con la nota del expediente, que será monstruosamente alta, pero hasta entonces les cierran las puertas. Quizás, dentro de unos años le vea el sentido. Hasta entonces, aguantarse toca.



Tengo que hacer un maratón de reseñas, porque tengo muchas atrasadas, aunque tendré que esperar a llegar a casa. Estoy pasando unos días con mis abuelos, están más pochos los pobres. Pero me gusta estar aquí, así los ayudo a hacer cosas y tal. Además, les gusta verme escribir y no se ríen de mi ni me toman a la ligera, como hacen otras personas.
Bueno, hasta aquí la entada de hoy:)

1 comentario:

  1. Hola!!

    Las presentacioens y tal son chuminadas!! despeus lo pienso, bueno, al anio siguiente y digo que si lo hubiera sabido no habria ido XD
    pero bueno, hay que ir porque te enteras de cosillas y tal.
    Espero que cuando empieces las clases sigas contandonos cosillas por aqui.
    Lo del DNI seria algo que podria haberme pasado, ayer de hecho crei que habia dejado un dinero en als clases de espaniol y aparecio en una bolsa de plastico que llevaba y no recordaba ni de haberlo guardado XD

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